Toyota Highlander, equilibrio japonés

Siempre he pensado que la filosofía de disciplina japonesa se distribuye en casi todos los aspectos de la vida social y económica de aquél país y los automóviles no son la excepción, y aunque durante gran parte de finales del siglo pasado se pensaba que copiaban y mejoraban lo que otros fabricantes hacían, la realidad es que en la práctica ofrecen un producto equilibrado, competitivo, pero que ciertamente se alinea a lo que fue diseñado sin mayor expectativa.

Highlander de Toyota sigue ese camino, está bien diseñada y cumple cabalmente en el objetivo para lo que fue creada, y lo hace tan de buena manera que es difícil esperar que algo disruptivo suceda en el vehículo una vez que estamos en el puesto de conducción, aunque para ser sinceros, sí nos sorprendió la respuesta de su motor de seis cilindros con 3.5 litros y que produce 295 Caballos de Fuerza y un torque (que puedes entender de alguna manera como la sensación de fuerza para acelerar o subir pendientes) de 263 libras pie a las 4,700 Revoluciones por Minuto.

El motor está dispuesto a seguir las órdenes de quien lo conduce, ya sea para mantener un ritmo relajado y de “bajo consumo” – en nuestras pruebas ofreció un consumo cercano a las 5 kilómetros por litro – o bien, acelerar contundente, ágil y poderosamente para hacer rebases dentro de los límites del reglamento de tránsito, o en carretera.

La sensación de autonomía no viene ligada directamente con un bajo consumo, más bien de un tanque de 72.5 litros de capacidad para viajes largos sin necesidad de detenerte constantemente para cargar gasolina.

La versión Limited Blue-ray, la más costosa y equipada disponible, fue la que probamos en esta ocasión en Tracción Femenina; cuenta con equipamiento que será de mucha ayuda para las conductoras que inician, o quizás no, en el manejo de un vehículo de amplias dimensiones: sistema de monitoreo de punto ciego que avisa con alertas visuales en los espejos laterales si hay algún vehículo al momento de intentar un cambio de carril o si hay algún objeto que pueda dañar la unidad al estacionar.

Hablando de los espejos, nos pareció un detalle agradable contar con una luz de cortesía, pero sentimos que sería de utilidad contar con la posibilidad de que el plegado de los espejos sea eléctrico y sin intervención manual, pero independientemente de ello incluso cuenta con luz direccional en ambas carcazas y desempañante para eliminar las gotas de agua adheridas que restan visibilidad durante la noche en temporada de lluvias.

La cámara de visión trasera con detector de obstáculos y alarma es igualmente un equipo útil para acostumbrarse a los casi cinco metros de largo por dos de ancho que mide la Highlander, sin que por ello nos refiramos a que es difícil de dominar, por el contrario, nos pareció un vehículo balanceado en su oferta.

El espacio interior resulta más que amplio, excepto en la tercera fila de asientos donde se siente limitado en la distancia de las piernas de quien viaje en ellos con respecto al asiento delantero, consideramos que está más orientado a viajes cortos o para menores de edad; para los más pequeños hay fijación de tipo Isofix en la segunda fila de asientos e incluso podrán mantenerse entretenidos con la pantalla con reproductor de Blue Ray con control remoto y hasta audífonos para no molestar a otros ocupantes que se ubica en la parte central del techo.

El equipamiento de entretenimiento es igualmente completo: pantalla táctil de ocho pulgadas con navegador de GPS, audio vía Bluetooth y configuraciones del sistema; respecto del sonido, está firmado por JBL y tiene 12 bocinas con subwoofer (o potenciador de graves) que te proporciona una calidad de sonido destacable, incluso hay poca distorsión en niveles de volumen medio-alto con un subwoofer que filtra finamente los graves.

En cuanto a equipamiento de seguridad, incluye ocho bolsas de aire, control de estabilidad y frenos ABS con asistencia y distribución de frenado que ofrecen un tacto firme en el pedal pero que debe ser anticipado en condiciones de uso normal debido al peso de la unidad, atención con este detalle.

Finalmente, podemos mencionarte que es una camioneta bastante balanceada y bien lograda en su oferta, aunque sí debemos comentar que algunos acabados de las puertas y del tablero central quedan a deber en su textura y percepción de calidad por el precio a desembolsar de $736,000 pesos.

Destacamos: Motor, presto a reaccionar a tus órdenes; dimensiones, con sensación de solidez, y maniobrabilidad para sus dimensiones.

Sería extraordinaria con: espejos abatibles eléctricamente, faros LED en lugar de halógenos, tracción integral y mejoría de algunos acabados.

En una frase: una honesta y potente SUV de diseño discreto.

Autor: David Zepeda Martínez
Ciudad de México

*Imágenes: Andrés Coria Ladrón de Guevara.