Toyota Prius 2016, original y bien consolidado

El Prius es uno de esos automóviles que poco a poco se ha ido haciendo de una buena cuota de mercado en todo el mundo y, por lo mismo, se ha consolidado como una de las opciones más atractivas no solo por su diseño, sino principalmente por su desempeño en un mundo en el que el transporte aún sigue dependiendo del petróleo, pero que tiene necesidad de opciones ecológicamente amigables.

Y es que estamos frente a un referente, el creador de un segmento que se ha popularizado incluso hasta esparcir su herencia híbrida a otros modelos de la marca que se ofrecen en otros mercados, como Estados Unidos, Europa o Japón. En México no es la excepción y hasta que no llegue el Niro, el híbrido de Kia, y conozcamos sus precios, capacidades y equipamiento, el Prius seguirá siendo el único en su segmento; la verdad no lo tiene nada fácil la marca coreana.

Debemos confesar que desde su lanzamiento en nuestro país en marzo de este año quisimos tenerlo en nuestras manos para poder realizar una prueba de tipo urbano a este vehículo que tan bien ha sido recibido por el mercado mexicano y que sigue aumentando su cuota de participación, particularmente en la Ciudad de México debido a la demanda de un vehículo que pueda circular diariamente sin restricciones; tan solo en julio Toyota Motor Sales de México reportó 722 unidades del Prius colocadas en nuestro país.

Desde que abordamos el Prius (tuvimos a prueba la versión tope de gama denominada Premium) notamos una tangible evolución en cuanto a diseño y terminados con respecto a la generación anterior de este modelo, algo que podemos constatar en detalles como la disposición de consola central, el tablero digital de instrumentación, los materiales empleados y hasta la iluminación, que ofrece un espacio armónico y relajante.

En Tracción Femenina nos agradó bastante el diseño exterior, es un diferenciador en todo sentido al verlo circular por la ciudad, y es tan llamativo que en varias ocasiones nos comentaban lo atractivo del vehículo o nos preguntaban cómo funcionaba y si se conectaba a la corriente eléctrica normal; si bien el coche es congruente en todo su diseño, la parte trasera nos agradó mucho por los trazos reflejados y la disposición de los LEDs.

No, el Prius no se conecta a la corriente eléctrica, tiene diversas formas de recargar su batería, una es cuando frenas el vehículo, otra cuando desaceleras, y una más cuando aceleras con intensidad media a fuerte y entra el motor de gasolina.

Al interior, nos reciben unos asientos de piel sintética en color gris claro combinados con negro que ajustan bien al cuerpo y el del conductor se puede ajustar en ocho posiciones con soporte lumbar incluido, ambos cuentan con calefacción; el espacio entre estos y la fila de asientos traseros es buena para personas no tan altas.

El equipamiento es más que completo en esta versión Premium: sistema centralizado con pantalla de siete pulgadas para audio AM-FM y CD con capacidad de reproducir MP3-WMA y navegación GPS, y un proyector que presenta información de velocidad y tipo de manejo en el cristal del parabrisas que, dicho sea de paso, es visible en condiciones de mucha luz solar o de noche.

Destaca el cargador inalámbrico colocado en la parte inferior central que permite recargar tu teléfono sin necesidad de un cable, así como también destaca la incorporación de un espejo denominado por la marca como “electrocrómático” que automáticamente ajusta la intensidad del reflejo para evitar deslumbramientos por alguna fuente de luz intensa proveniente de la parte trasera; este espejo incluye función “Homelink” que permite programar la apertura de portones eléctricos con tres señales distintas.

El manejo del Prius está pensado para el confort y los consumos reducidos, pero nos sorprendió la aceleración tan ágil que ofrecen el conjunto del motor eléctrico y el motor de gasolina en mancuerna con la caja automática de efecto continuamente variable en arranques de emergencia: buen empuje con un adecuado control del tren motriz; si bien es ágil, en curvas nos recuerda que tiende a irse de frente en caso de exigirle un manejo deportivo al auto, recordemos que no es su objetivo, aunque sí es muy seguro en su manejo ya que equipa frenos ABS y control de estabilidad y de tracción.

El consumo de combustible es reducido, la computadora marcaba un combinado de 19 kilómetros por litro debido al tipo de prueba que realizamos para ti en diversos estilos de manejo, que dicho sea de paso, cuenta con tres que varían por la entrega de torque en un manejo ágil, o bien que se apoyan más en el motor eléctrico para arranques en tráfico pesado hasta un máximo de 42 kilómetros por hora, esto precisamente es clave para entender un poco mejor al Prius.

En lo referente a seguridad, el Prius cuenta con ocho bolsas de aire distribuidas para proteger a los pasajeros delanteros, y de tipo cortina para ambas filas de asientos, así como una estructura que absorbe impactos en la parte delantera del vehículo para proteger a un peatón en caso de un impacto de este tipo en condiciones de baja velocidad. Si eres mamá, el vehículo cuenta con fijaciones Latch e Isofix para la fijación de sillas de niños.

En conclusión, tendrás un automóvil con estilo y con el cual llamarás la atención a donde quiera que manejes, a la vez que ahorras en combustible y cuidas el medio ambiente circulando diario en la Ciudad de México y la Zona Metropolitana del Valle de México. Se encuentra disponible en dos versiones: Base, con un precio de $339,900 pesos, y Premium, a $399,700 pesos.

Autor: David Zepeda Martínez
Ciudad de México

*Imágenes: Andrés Coria Ladrón de Guevara y David Zepeda Martínez.